CAUSA Y EFECTO la sexta Ley Universal del Kybalion

Ley Universal de causa y Efecto

SEXTA LEY UNIVERSAL: PRINCIPIO DE CAUSA Y EFECTO

Esta Ley explica la verdad de que toda causa tiene su efecto y todo efecto tiene su causa.

La suerte no existe, sólo es la denominación de una Ley desconocida. La suerte es una palabra sin valor, ya que aunque existen multitud de planos de causas y efectos en los cuales los superiores dominan a los inferiores, ninguno de ellos escapa totalmente a la Ley.

Dicho de otra manera, nada sucede por casualidad y todo ocurre conforme a la Ley Universal de Causa y Efecto.Todo acontecimiento ocurre como consecuencia de otro acontecimiento anterior.

La Filosofía Hermética conoce los métodos a través de los cuales se puede ascender más allá del plano ordinario en el que se producen los efectos más bajos y, al alcanzar el plano superior, éstos se convierten en causas en vez de efectos.

La masa se deja llevar por el medio ambiente o por los deseos y voluntades de los demás si éstos son superiores a los suyos.

Somos arrastrados por los efectos como robots en nuestras vidas, pero los Maestros herméticos dominan las particularidades del plano superior de Causa y Efecto al haberlo alcanzado, convirtiéndose así en dirigentes en vez de dirigidos.

Utilizan el principio en lugar de ser sus instrumentos y ayudan a las masas en el juego de la vida en lugar de ser ellos los jugadores o los robots movidos por voluntades ajenas.

Los Maestros obedecen a lo causativo de los planos superiores respetando la Ley Universal de Causa y Efecto, pero ayudan en la regulación y el gobierno de su propio plano.

Ciencia y Ley Universal de Causa y Efecto

El hecho de que haya ocasiones en que llamamos casualidad a algún suceso, la verdad es que obedece a que sólo es el efecto de una causa no conocida o percibida.

Esto lo sabe la Ciencia desde hace muchos años y ya fue anunciado por los instructores herméticos en los tiempos antiguos.

Si bien han surgido diferencias y disputas entre las varias escuelas de pensamiento, éstas han girado mayormente alrededor de los detalles sobre el funcionamiento del principio que nos ocupa, así como sobre el significado de determinados términos.

El Principio de Causa y Efecto ha sido aceptado como correcto por todos los auténticos pensadores del Mundo. Negarlo sería sacarlo del Universo para pasar a denominarlo casualidad.

Y si sacamos algo del Universo, lo sacamos del Todo, lo cual es imposible debido al caracter total del mismo. Todo en el Todo está sujeto a La Ley de Vida.

Aceptar la casualidad como efecto significa que no podemos comprender sus causas.

Funcionamiento del Principio de Causación

Es tal su inmanencia y su existencia en todo lo creado, que hasta el resultado de una tirada de dados está basado, como efecto, en una serie de causas como la fuerza muscular al tirarlos, el rozamiento del tapete, etc.

El encadenamiento de estas causas en múltiples ocasiones obra en el número que debe mostrar el dado en su cara superior al detenerse. Un seguimiento de las mismas -ardua tarea por otro lado- concluiría en el conocimiento del resultado de la tirada.

Lo mismo pasa si se arroja una moneda al aire, de manera que, al hacerlo un gran número de veces, las caras y las cruces se igualarán.

Las mismas causas producen los mismos efectos. Siempre. Así es por Ley Universal.

Mecánica de la Cadena del Principio de Causación

Mucha gente se queda confusa cuando intentan comprender cómo una cosa puede ser causa de otra, es decir, cómo una cosa puede ser creadora de otra.

Realmente, ninguna cosa puede producir o crear otra. La causa y el efecto se encuentran verdaderamente en los sucesos, siendo cada uno de los mismos un eslabón de la gran cadena creadora de El Todo.

De esta manera, se puede afirmar que existe una relación estrecha, íntima entre todo lo que ha pasado y todo lo que sigue.

Para hacer gráfica la mecánica del Principio de Causa y Efecto podemos poner como ejemplo el vuelo de una partícula de hollín.

Sin pretender ser dogmático ni pedante, es realmente verdad que el vuelo de ese pedacito de hollín responde a una cadena de causas y efectos que han venido produciéndose seguramente a lo largo de años y años.

Alguien un día plantó un árbol o se produjo la germinación por causas espontáneas naturales. La tierra le aportó sus nutrientes tras haber transmutado restos animales o minerales en su seno.

La lluvia a lo largo del tiempo regó el árbol y produjo su crecimiento. Además, podemos analizar las causas de la lluvia, la existencia de los nutrientes en ese espacio concreto de tierra..

En algún momento alguien cortó el árbol para hacer leña con la que poder calentarse en invierno y ésta al arder generó partículas de hollín, una de las cuales aparece ahora delante de nosotros debido al viento adecuado para que eso suceda.

Resumiendo, entraríamos en un laberinto de causas y efectos del que nos resultaría muy difícil salir.

Nada sucede por casualidad. Todo sucede por causalidad.

La Cadena de Causación no tiene fin debido a la constante cocreación que se produce en el Todo.

Fíjate por ejemplo, que esto del árbol que te contaba producirá en tu mente ciertas consideraciones y pensamientos que afectarán a los demás, éstos a otros y sucesivamente sucederá así hasta dónde la mente no puede alcanzar sin perder el juicio.

Todo eso por una partícula de hollín, lo cual también demuestra que no hay nada grande ni pequeño, sino que todo tiene su importancia en la Mente de Quien todo lo creó. Fantástica Mente, no crees?

Conclusiones sobre la Ley de Causa y efecto

Todo pensamiento generado en nuestra mente, todo acto realizado, tiene sus resultados directos e indirectos que se eslabonan coordinadamente en la gran Cadena de Causación.

Me gusta la reflexión que hacen los Tres Iniciados en El Kybalion referente al libre albedrío y el determinismo. No entran en discusiones, al aseverar que los dos conceptos son semiverdades de acuerdo con las enseñanzas herméticas ( recuérdese esta máxima aquí, en el propio axioma del Principio Universal de Polaridad).

Los seres humanos, en mayoría, somos esclavos del medio ambiente, corrientes de pensamiento y voluntades ajenas, manifestando con ello muy poco libre albedrío.

Igualmente nos sucede en función de nuestros propios pensamientos, sentimientos y emociones, lo cual no manifiesta para nada esa libertad de decisión.

Tengamos esto muy en cuenta y valoremos la capacidad que tenemos para crear un Mundo mejor con la sola polarización adecuada del concepto «dejarse arrastrar<>no dejarse arrastrar».

Más valioso es aún si consideramos las enseñanzas que de la Ley de Causa y Efecto hemos compartido aquí. Los efectos de las causas contenidas en nuestros pensamientos y acciones pueden cambiar el devenir de la Humanidad, en mi modesta opinión.

No nos dejemos llevar por las voluntades de los demás y cocreemos una Vida en nuestro querido Planeta en la que fluya la bondad, la justicia, la equidad y la evolución espiritual como efectos colectivos de nuestras propias voluntades.

Convirtámonos en directores del juego en lugar de ser meras fichas, mediante la elevación por encima de la vida material. Podemos hacerlo si comprendemos e integramos las Leyes Universales que El Todo creó para regir la Creación, de la cual somos parte importante.

Seamos causas.. en vez de efectos

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